Por Zuleika Cáceres No fue secuestro lo ocurrido con Magaly Alpuche Solís. Al menos así lo admitió el Fiscal General del Estado, Miguel Ángel Pech, al señalar que los responsables no llamaron a la familia para pedir rescate, por lo tanto no hay delito como tal. Magaly Antonia Alpuche Solís fue levantada por dos sujetos el pasado lunes mientras se ejercitaba en el bulevar de Chetumal, situación que conmocionó a la sociedad en el sur del estado. Fueron poco más de 24 horas los que estuvo privada de su libertad la esposa del ex secretario de Salud, Juan Carlos Azueta Cárdenas. De acuerdo con el fiscal, es necesaria la exigencia de rescate económico o realizar algún hecho determinado prohibido en la ley, solo así podría catalogarse como secuestro. En este caso, al no existir, sólo se procede por privación de la libertad personal. La Fiscalía General del Estado confirmó el arresto de uno de al menos cinco sujetos que participaron estos hechos. Ante ello surge la incógnita sobre lo que realmente sucedió. Al no perpetrarse el delito de secuestro la duda crece ¿qué fue entonces lo que ocurrió? Las declaraciones del fiscal de inmediato generaron suspicacia y hasta cierta crítica en las redes sociales. Otro punto es la rápida intervención de la unidad antisecuestro que, para muchos rebasó la expectativa en eficiencia y rapidez. No solo eso, se dijo que la efectividad se da sin que familiares hayan tenido que pagar un rescate cuando en realidad nunca hubo tal petición. Sin lugar a dudas la sospecha queda en el aire y la FGE tiene la obligación de aclarar este hecho que, no solo causa extrañeza, sino que contrasta con los escasos resultados que hasta ahora se han dado en materia de justicia. A la serie de ejecuciones perpetradas en Cancún, se suman los asaltos a instituciones financieras y otros delitos de los que hasta ahora no hay grandes avances, muchos menos detenidos. ¿Privación de la libertad con que objeto? Habrá que estar atentos a los resultados que arrojen las investigaciones y a las declaraciones del propio fiscal.

Lo que es un hecho y apluaduble es que la víctima se encuentra sana y salva y no hubo nada que lamentar.