Contrastes

Por Zuleika Cáceres

Con la alianza definida entre el PRI, PVEM y Nueva Alianza, también quedan al descubierto las maniobras del tricolor a cambio de votos a favor de su precandidato José Antonio Meade.

El caso de Ivone Ortega, la ex rebelde, es más que evidente. Su respaldo al candidato de Enrique Peña Nieto tenía un precio: la candidatura al gobierno de Yucatán en manos de José Sahui. Con tal designación la priista se queda quieta y permanece institucional después de una férrea lucha contra las decisiones de su partido.

Pero eso no es todo, casualmente a la maestra Elba Esther Gordillo, fundadora del Panal, le fue otorgado el arresto domiciliario.

Y aunque todo parece ajustarse a las condiciones del PRI, lo anterior, según José Antonio Meade, obedece a un procedimiento judicial, no político.

No obstante, consideró que “tenemos que hacer un gran esfuerzo para desvincular la política y los procesos judiciales, y aquí lo que estamos haciendo y viendo es un proceso que está en curso, y donde nosotros sabremos respetar cualquier decisión”, apuntó.

Y es que resulta difícil entender a don “Pepe Toño” cuando la historia de este país nos dice lo contrario. Las casualidades no existen y “en política la forma es fondo” decía Jesús Reyes Heroles.