Los grandes pendientes en la vocería de Q. Roo

0
347

Por Zuleika Cáceres

Cancún, 9 de febrero de 2018.- Con la salida de Felipe Ornelas de la vocería del gobierno de Carlos Joaquín, muchos son los pendientes que Haidee Serrano tendrá que enfrentar. El paquete no es sencillo.

La estrategia en el manejo de la información y la comunicación ha generado dudas. La administración, como cualquier otra, ha enfrentado situaciones adversas que pudieron tener una mejor salida.

El caso más reciente fue la detención de Juan Vergara, el hombre de confianza que “puso orden” a unas finanzas deterioradas y que hoy se enfrenta a la justicia. En medio de la polémica surgieron versiones distintas.

Que si el asunto tuvo tintes políticos o que fue estrictamente legal, lo grave en este hecho fue involucrar a menores con discapacidad.

Algo se salió de control. Felipe Ornelas, un tipo al que le caracteriza la mesura y la prudencia, se rodeó de gente incapaz, prepotente y grosera, que a sus espaldas ejercía presión y amenaza hacia los periodistas. Estuvo mal asesorado y las consecuencias están a la vista.

Tanto, que podriamos pensar que son otros tiempos, pero no los del cambio. ¿De quién pudo ser la “grandiosa” idea de involucrar a menores en el caso Vergara? Es algo que se tendría que investigar y en consecuencia proceder porque al gobernador no le convienen estrategias ni asesores de esta calaña.

Pero además Ornelas Piñón asume la encomienda en un momento crucial de la administración; a solo unos meses de haber iniciado el sexenio, su llegada significó un reajuste importante en el tema de los convenios publicitarios.

Los recortes, la cancelación de contratos, la burocracia, la perdida de documentos, facturas canceladas y una serie de trámites, entorpecieron y acrecentaron el enojo.

A ello se suma la inequidad en el manejo de los recursos y convenios. La difusión de contratos millonarios para algunos y el recorte y castigo para otros, volvió a generar indignación. Los beneficios y privilegios que se señalaron en gobiernos pasados se repite.

La estrategia de comunicación es parte fundamental de un gobierno y más allá del tecnicismo y los malos asesores, se necesita operatividad, eficiencia y resultados que contribuyan a un adecuado manejo de la información y la administración.

Haidee Serrano retoma esta encomienda y la tarea no es nada sencilla. Debe empezar por deshacerse de aquellas personas que nada abonan a un área trascendental para el gobierno, mucho menos hacia la sociedad. No es nada nuevo para Haidee, sabe hacer su trabajo, tiene la responsabilidad y capacidad para encaminar el rumbo.

La comunicación debe prevalecer en la gestión de Carlos Joaquín, que trabaja en la consolidación de un cambio.