En las urnas no hay privilegios

0
176

#Contrastes

Por Zuleika Cáceres

Nadie pierde en esta elección porque hasta los que no fueron favorecidos se portaron a la altura que merecen los ciudadanos, los que eligieron a sus gobernantes.

En otros tiempos ni los candidatos hubieran podido manifestar su interés de participar en un proceso electoral sin una instrucción de por medio. 

La amenaza y la imposición al interior de los partidos fueron característica imperdonable en una contienda.

Hoy queda demostrado que en las urnas no hay privilegios y en democracia las reglas deben respetarse. Cristina Torres y el resto de los participantes que no fueron favorecidos en esta contienda, han dado ejemplo de civilidad  y madurez política. 

Las instituciones ya no pueden manipular la voluntad ciudadana ni las condiciones están para eso. 

Carlos Joaquín triunfó en 2016 por méritos propios, construyó un proyecto mucho tiempo atrás, no fue logro del PAN ni del PRD. 

Los partidos que le acompañaron se quedaron ahí celebrando un triunfo ajeno y se olvidaron de trabajar en la construcción de sus propios candidatos. Ahí está el municipio de Benito Juárez, sin nadie que los representara; se negaron a ver sus fracasos, ahí está Cozumel. No tardan en mirar el resultado en sus diputados. Carlos Joaquín no pierde, como muchos pretenden hacer creer. Ante los ciudadanos salió ganando. 

Más que una elección fue una lección para la clase política, para quienes gobiernan y para las instituciones. El 2018 marcó una diferencia que deberán tener presente todos aquellos que piensen en el futuro cercano, no hay que olvidar que el ciudadano premia y castiga. 

En 2019 se renovará el Congreso del Estado, los resultados serán más que  interesantes.