#CONTRASTES: Ciudadanos sin uniforme

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#Contrastes

Ciudadanos sin uniforme

Por Zuleika Cáceres

Son cientos, miles de ciudadanos los que sufren y viven la violencia día con día. Algunos la ven de cerca, con suerte se han librado de una bala, una puñalada o un asalto, otros se convierten en víctimas sin deberla ni temerla.

Cancún está en su peor momento. La crisis de inseguridad y violencia  no se pueden ocultar. Los hechos están ahí, en las noticias que trascienden a nivel nacional e internacional.

El caso más reciente ha indignado no solo al gremio periodístico sino a una sociedad que busca respuestas; la incertidumbre se volvió nuestro eterno acompañante en las calles, en la plaza, en el banco o en el parque.

La ejecución de nuestro compañero y camarógrafo se convirtió en la nota principal, la que no le tocó cubrir porque fue el protagonista de esa larga lista de muertos que parece no tener fin.

Las balas perdidas alcanzaron a Javier, estaba en el lugar y con la persona equivocada cuando la delincuencia terminó por arrebatarle la vida y de paso el futuro que planeaba con la que éste 31 de agosto se convertiría en su esposa.

Autoridades descartaron los hechos como un ataque a la libertad de expresión porque el compañero no portaba el uniforme y estaba fuera de su horario laboral.

Y puede que en los hechos el ejercicio periodístico no haya sido el objetivo, pero el ataque fue certero. Con o sin uniforme, con horario y sin horario, perdimos a un compañero, a un ciudadano como muchos que andan por la calle sin una camisa y un logotipo que los distinga; no por ello dejamos de ser periodistas, ingenieros, maestros o enfermeras. 

No, señor Fiscal. Los periodistas tampoco tienen horario, en Comunicación Social de la institución que usted dirige deben saberlo bien. 

La violencia tiene responsables, la impunidad también. El gremio periodístico espera resultados y justicia no solo para Javier Valladares sino para todas aquellas familias que enfrentan el dolor y la desolación a consecuencia de la violencia. 

Porque somos muchos los ciudadanos sin uniforme.