Laura, en la ruta de los alcaldes rebeldes

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#Contrastes

Por Zuleika Cáceres

Aun no inicia su gobierno y Laura Berisatin, presidenta electa en Solidaridad, anticipa un frente contra el gobierno del Estado. ¿Que necesidad de asumir posturas innecesarias cuando puede haber coordinación y trabajo en beneficio de los solidarenses?
La alcaldesa electa, mal asesorada, lanza un mensaje de rebeldía y desobediencia al señalar que el Estado atenta contra la autonomía del municipio al aprobar el Cabildo -que aun encabeza Cristina Torres- que el Gobierno del Estado asuma la administración del Centro de Comunicación, Control, Cómputo y Comando (C-4).
A Beristain Navarrte habría que recordarle que el convenio de mando único y el control de los C4 por parte del Gobierno del Estado son dos herramientas de la estrategia de seguridad que consta de 6 ejes y 2 transversales: 1.- Prevención de la violencia, el desorden y la delincuencia, 2.- Vigilancia y contención, 3.- Procuración de justicia, 4.- Impartición de justicia, 5.- Reclusión, intra y extra muros, y 6.- Reinserción social (Víctimas, familia de las víctimas, victimarios y familia de los victimarios),
Los trasversales son: 1.- Comunicación y 2.- Coordinación y colaboración entre los tres órdenes de gobierno, los poderes judiciales estatales y federal, los poderes legislativos estatal y federal, medios de comunicación y sociedad organizada.
Este proceso ya se había iniciado, pues los centros de Comunicaciones, Cómputo, Control y Comando (C4) son controlados por el Gobierno del Estado en Cozumel, Cancún, Chetumal, y ahora el de Solidaridad. El equipo con que cuenta el C4 de Solidaridad es propiedad del Gobierno del Estado, y quienes lo han dirigido han sido propuestos por el secretario de Seguridad Pública Estatal.
El Ayuntamiento podrá celebrar convenios con el Estado para que éste, de manera directa o a través del organismo correspondiente, se haga cargo en forma temporal de alguna de las funciones o servicios públicos previstos en la ley, o bien se presten o ejerzan coordinadamente por el Estado y el propio Municipio.
Lo anterior en absoluto respeto a la autonomía del municipio, el cual mantendrá el control de su Policía Preventiva Municipal y Tránsito.
En Q. Roo tenemos ejemplos suficientes de ayuntamientos que se han negado a esta coordinación en materia de seguridad y los resultados han sido catastróficos. ¿Por qué no privilegiar la coordinación en lugar de hacer tanto ruido? Los ciudadanos, como suele pasar, terminan pagando los platos rotos de las malas decisiones de sus gobernantes. #QuéNecesidad