Pocket
Print Friendly, PDF & Email

2, enero.- Expertos en cardiología aseguraron que los casos de infartos en personas jóvenes han aumentado en los últimos 20 años.

Por ejemplo, de acuerdo con especialistas cardiovasculares del ISSSTE, 20% de pacientes que se atienden en el Instituto son menores de 40 años de edad.

Expusieron que son varios los factores que pueden acercar a los jóvenes a esa situación que podría, en el peor de los casos, orillar a los pacientes a situaciones fatales.

Éstos son los peores enemigos de la salud de los jóvenes:

Sobrepeso y obesidad
Diabetes
Hipertensión
Consumo de drogas
Sedentarismo
Consumo excesivo de bebidas energizantes
Malos hábitos de alimentación

Médicos señalaron que entre los factores que contribuyen a estas muertes o enfermedad cardiovascular tempranas, está el consumo de drogas, en particular la cocaína.

Hay pacientes de 22 años que inhalan este estupefaciente y presentan enfermedad coronaria como si se tratara de una persona de 80”.

¿Qué sucede con las bebidas energizantes?

Las bebidas energizantes que contienen taurina y cafeína en exceso, aumentan la frecuencia cardiaca, con lo que el corazón trabaja como si se estuviera corriendo un maratón.

Eso puede desencadenar un síndrome coronario agudo tipo infarto, no es un factor de riesgo para que las arterias se tapen, pero sí estresa al corazón y pueden llevar a la muerte. Además, si alguna persona tiene una cardiopatía no diagnosticada, estos productos la detonan.

Hombres o mujeres ¿quiénes son más propensos?

En la población femenina, los infartos se presentan con mayor frecuencia durante la menopausia y postmenopausia, porque se pierde la protección natural de los estrógenos. Antes de los 50 años de edad, la proporción es de tres hombres infartados por cada mujer, después de esa edad prácticamente se iguala.

Sin embargo, en los últimos años las mujeres también están teniendo infartos a más temprana edad.
Para evitar enfermedad cardiovascular en edades tempranas, es fundamental tener hábitos saludables como una dieta equilibrada, descansar los suficiente, evitar la combinación de anticonceptivos y tabaquismo y hacer ejercicio.