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Cancún, 21 de agosto (Infoqroo).— El Observatorio Legislativo de Quintana Roo considera que la composición de la XVI Legislatura, que será distinta, puede ser positiva si se maneja adecuadamente, sin sesgo político, porque tener un Congreso que no sea totalmente afín al Ejecutivo es lo que da validez a nuestro sistema político, por el equilibrio que tiene que haber entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, manifestó su presidente, Eduardo Galaviz Ibarra.
Creemos que con una buena conducción y madurez política se puede avanzar y tener mejoría en el marco jurídico, en la asignación presupuestal y en una serie de factores en los que el Legislativo puede ayudar al Ejecutivo para que las cosas cambien y se tenga otra visión, añadió.
“Si hay madurez política, podemos avanzar y, como sociedad, aprovechar esa coyuntura para que se encuentre una caja de resonancia a las propuestas que presentemos para la modificación de leyes o presupuestal y que las cosas cambien para tener un mejor marco jurídico, que no se permitan la corrupción e impunidad y que los recursos se utilicen correctamente”, subrayó.
Luego de recordar que el Observatorio Legislativo se constituyó en 2016, Galaviz Ibarra, dijo que tuvieron oportunidad de analizar todo el periodo de la XV Legislatura y de dar seguimiento a sus iniciativas, decretos emitidos, asistencias e inasistencias de sus miembros y a sus acuerdos, entre otras cosas.
El balance tiene diferentes aspectos. Si bien el número de iniciativas generado en esta legislatura es mayor que en las anteriores –la XIV reportó 90 y la actual 355–, eso no implica que todas las iniciativas tengan la fundamentación correcta, aseveró.
Muchas iniciativas no implica más eficiencia, continuó. Hay algunas que no tienen razón de ser, de modo que todo el trabajo en comisiones, que luego se traduce en decreto para hacerlo ley, no ha sido el deseado.
En el caso de los decretos, que es cuando se publica una iniciativa para que tenga validez, prácticamente la mitad son aspectos fiscales, que necesariamente se tienen que dar, como es la aprobación del Presupuesto de Egresos, leyes de Hacienda, de Ingresos de los Municipios y, en el caso de nuevas leyes, que fueron unas 18, la mayoría son propuestas del Ejecutivo a las que no se nunca les hicieron observaciones, lo que sería función del Legislativo para cuidar que están cubiertos todos los aspectos jurídicos.
De acuerdo con Galaviz Ibarra, eso ha llevado a que leyes como la de Movilidad, después de su aprobación, hace escasos meses, haya requerido cinco o seis reformas, al igual que la Ley de Alcoholes, la Ley de Asentamientos Humanos y Ordenamiento Territorial, que está controvertida. Hay puntos en los que el trabajo no fue eficiente, a pesar de que las iniciativas fueron numerosas.
En cuanto a la parte de transparencia, siempre hemos señalado la opacidad con la que se manejan los recursos del Congreso, que no son menores, son 469 millones de pesos en promedio al año y eso implica que no se tenga información correcta sobre el destino del presupuesto, precisó.
Sabemos que se incrementó en gran número el personal dentro del Congreso. Estamos hablando de cerca de 600 personas, cuando al entrar esta legislatura eran cerca de 500 y ya eran demasiadas. A pesar de eso, se aumentó, al igual que el número de asesores.
Sin embargo, en entrevista para el noticiero matutino Pulso AM, aseveró que el aspecto más importante es la falta de transparencia “en el manejo de las famosas ayudas sociales”, un rubro que no es función del Legislativo, sino de otras instancias de beneficencia y atención social.
A eso se ha destinado una cantidad cercana a los 200 millones de pesos y no hay transparencia en cómo se entrega y a quién entrega. Incluso, hay denuncias por el uso de credenciales de elector de personas que no recibieron apoyos para cubrir la comprobación de este tipo de gasto.
Eso nos llevó a presentar una denuncia ante la FGR para evidenciar esa opacidad. Por eso, quizá el balance es que no hubo el gran cambio que se decía que iba a darse en la XV Legislatura y esperamos que en la XVI se llegue a dar apertura para tener en operación lo que denominamos Parlamento Abierto, que es el involucramiento de la sociedad en la generación de leyes.
También estamos pidiendo una auditoría en la legislatura entrante, pero no sólo de las internas, que se dan en el proceso de entrega-recepción, sino también externa, para que tengamos información comparativa, comentó.
El gran cambio de esta legislatura fue que entraron y salieron diputados para buscar otros cargos de elección popular. Hubo 37 personas que asumieron el cargo de diputado en esta legislatura y tres de ellos sólo tuvieron asistencia en la sesión en la que rindieron protesta porque luego volvieron a tomar el cargo los propietarios, prosiguió. Además, el PRD y Morena, que entraron como fracciones en la legislatura, desaparecieron como tales.
Eso da idea de la movilidad interna en el Congreso y confirma que éste sigue siendo usado como “trampolín”, a pesar de que ya se tiene la opción de ser reelegido. Sólo hubo una diputada que se reeligió por la vía de mayoría y hay otros continuarán por la de representación proporcional.
El entrevistado consideró que hay reformas que sí podrían generar avance, como las que se hicieron al Código Penal, en lo que se refiere a la justicia para la mujer y grupos vulnerables por presiones sociales y adecuación al marco jurídico nacional, pero “las nuevas leyes prácticamente todas están cuestionadas y la XVI Legislatura tendría que hacer algunos ajustes”.